Si eres fan del cine japonés, seguro que ya notaste algo único en las películas de Studio Ghibli: sus protagonistas femeninas no son princesas que esperan ser rescatadas ni personajes planos que giran en torno al romance. Aquí hablamos de heroínas de carne y hueso, llenas de matices, dudas y fortalezas.
El feminismo en Studio Ghibli no aparece como un discurso político explícito, sino como algo mucho más sutil y poderoso: personajes femeninos que se sienten reales, que inspiran porque son imperfectos y que nos enseñan distintas maneras de ser fuertes.
Kaguya: libertad contra tradición
En «El cuento de la princesa Kaguya» (2013), Isao Takahata nos regala una historia tan hermosa como desgarradora. Al inicio, vemos a una niña feliz, corriendo libre por el campo, jugando con sus amigos y disfrutando de la vida sencilla. Pero todo cambia cuando su padre decide que debe convertirse en princesa y mudarse a la capital.
Kaguya no es una rebelde como otras heroínas Ghibli. Ella realmente intenta complacer a sus padres, sobre todo a su padre, incluso si eso significa sacrificar su propia felicidad. Y esa lucha interna, entre lo que desea y lo que esperan de ella, es algo con lo que muchos de nosotros podemos identificarnos.

Su historia nos deja una enseñanza fuerte: a veces, pensar en uno mismo no es egoísmo, sino un acto necesario de amor propio. Y aunque su decisión final es dolorosa, también resulta liberadora.
San: la guerrera del bosque
En «La princesa Mononoke» (1997), Miyazaki nos presenta a San, criada por lobos y enemiga declarada de los humanos que destruyen la naturaleza. San no sonríe para agradar ni busca ser aceptada. Ella lucha por lo que cree, con una ferocidad que impresiona y que, al mismo tiempo, conmueve.
Lo que hace especial a San es que su fuerza no solo está en la pelea. Ella ama profundamente y protege con todo su ser, aunque eso signifique ponerse en riesgo. No es la típica heroína “agradable”, y eso es maravilloso, porque nos enseña que no necesitamos ser perfectos ni amables todo el tiempo para ser valiosos.

San es, en pocas palabras, el recordatorio de que también está bien ser incómoda, ruda y radical si eso significa ser fiel a ti misma.
Nausicaä: la empatía como superpoder
Antes de que existiera oficialmente Studio Ghibli, ya teníamos a una heroína inolvidable: «Nausicaä del Valle del Viento» (1984). En un mundo post apocalíptico lleno de guerras, Nausicaä se diferencia porque no quiere conquistar ni destruir, sino comprender.
Mientras otros líderes solo piensan en la violencia, ella busca el equilibrio, tratando de convivir con los insectos gigantes que todos ven como enemigos. Su poder no está en la espada, sino en la empatía y la compasión.

Nausicaä nos recuerda que el verdadero liderazgo no siempre significa ser la más fuerte, sino la que sabe escuchar y cuidar. Y eso, en un mundo que suele glorificar la violencia, es profundamente revolucionario.
Chihiro: crecer en un mundo extraño
Probablemente la conoces bien: Chihiro, la protagonista de «El viaje de Chihiro» (2001). Al inicio, es una niña asustada, dependiente y un poco caprichosa. Pero al entrar en el mundo de los espíritus, todo cambia.
De repente, debe trabajar en una casa de baños, enfrentarse a brujas y dioses, y encontrar la manera de salvar a sus padres. Y lo logra no porque se convierta en una guerrera, sino porque aprende a confiar en sí misma.

La magia de Chihiro es que crece sin dejar de ser ella. No se vuelve perfecta, pero se vuelve más fuerte. Por eso tantos jóvenes nos identificamos con ella: porque su viaje es el mismo que vivimos al crecer, cuando pasamos de la niñez a la adolescencia y empezamos a descubrir quiénes somos en realidad.
Sophie: la resiliencia como magia
En «El increíble castillo vagabundo» (2004) conocemos a Sophie, una joven sombrerera que de pronto es transformada en anciana. La maldición podría haberla hundido, pero Sophie reacciona de otra forma: se adapta, encuentra fuerzas que ni ella sabía que tenía y sigue adelante.

Lo más bonito de Sophie es que no es una heroína extraordinaria al inicio. Es una chica común que, gracias a la adversidad, descubre un poder interior enorme. Su historia es un recordatorio de que la fuerza no siempre se nota a primera vista, y que muchas veces la verdadera magia está en la paciencia, la bondad y la capacidad de seguir luchando incluso en los peores momentos.
La diversidad de las heroínas de Ghibli
Lo más increíble del feminismo en Studio Ghibli es que no hay un molde único. San es fiera, Nausicaä es compasiva, Chihiro es vulnerable pero resiliente, Kaguya es sensible y atrapada entre mundos, Sophie es perseverante y tierna.
Todas son diferentes, y todas son valiosas. Ninguna es perfecta, y eso es lo que las hace tan humanas. Son personajes que nos muestran que hay mil maneras de ser fuerte, y que todas ellas son válidas.

Al final, Ghibli nos regala un mensaje precioso: no necesitamos ser heroínas de cuento de hadas, porque la verdadera fuerza está en ser nosotras mismas.
¡El Studio Ghibli Fest regresa a Cinemark!
A partir del 7 de agosto de 2025, la legendaria productora de animación fundada por Hayao Miyazaki regresó a la gran pantalla en un extenso ciclo que recorrerá su inolvidable catálogo. Es la oportunidad perfecta para redescubrir en cines la magia que durante más de cuatro décadas, ha conquistado a públicos de todo el mundo.

Además, la magia del festival continúa en cartelera y puedes disfrutar de estas películas a precios especiales: desde $3.000 si eres socio activo Muvi Club o desde $3.500 para público general. Solo necesitas ingresar el código promocional MIYAZAKI al momento de tu compra online en cinemark.cl y vivir nuevamente la emoción del universo Ghibli en pantalla grande.

