Después del enorme éxito de «The Batman» (2022), el director Matt Reeves ha expandido su universo con una miniserie que se mete de lleno en el oscuro mundo criminal de Gotham. «The Penguin» , una producción original de HBO Max, se enfoca en el icónico villano interpretado por Colin Farrell («The Lobster»), sirviendo como un nexo entre la película de 2022 y lo que vendrá.
Más que una simple historia de orígenes, la serie se sumerge en la mente de Oswald «Oz» Cobblepot, un personaje que ya en el filme original se había mostrado como un criminal astuto y ambicioso de bajo perfil. Ahora, con el vacío de poder que dejó Carmine Falcone, Cobblepot ve la oportunidad perfecta para escalar en el mundo del crimen organizado.

La serie de ocho episodios, que se desarrolla justo después de los sucesos de «The Batman», explora la cruda y brutal lucha por el control del crimen en Gotham. «The Penguin» se aleja de los clichés de los superhéroes y se inclina por un estilo de cine de gánsteres y cine negro, con una narrativa oscura y violenta que nos recuerda a clásicos como «El Padrino» o «Scarface».
El guion de Lauren LeFranc examina las dinámicas de poder, la traición y la ambición sin límites, usando a Oz Cobblepot como el hilo conductor de esta exploración. El personaje, desfigurado y siempre subestimado, se convierte en un depredador calculador, dispuesto a hacer lo que sea necesario para hacerse de un lugar en la cima.
Una estética cruda y un sonido que acompaña la oscuridad
La dirección de la serie, en la que Matt Reeves participa como productor ejecutivo, es totalmente consecuente con la visión de la película. La fotografía, a cargo de Fraser Taggart y Darran Tiernan, mantiene esa estética sucia, lluviosa y de neón que caracteriza a Gotham. La cámara se mueve con fluidez, capturando la desesperación y la decadencia de la ciudad.

La iluminación, con sus fuertes contrastes y sombras profundas, acentúa la sensación de peligro y desmoralización que se respira en cada rincón del bajo mundo. No se busca una imagen perfecta, sino una textura visual que se sienta cruda y auténtica, un espejo del ambiente en el que se mueven los personajes.
El diseño de sonido y la música de Michael Giacchino, quien también trabajó en «The Batman» , son fundamentales para la inmersión. Las composiciones son atmosféricas y melancólicas, lo que resalta la soledad y la ambición de Oz. Los efectos de sonido, desde el ruido de los golpes en una pelea hasta el sonido de la lluvia cayendo en la ciudad, construyen un paisaje sonoro tan opresivo como el visual.

Todo en la serie, desde los colores hasta los sonidos, está pensado para transportarnos a la Gotham de Reeves, un lugar donde la línea entre el crimen y lo moral es casi invisible y donde la única ley que rige es la del más fuerte.
Colin Farrell y un elenco a la altura
Colin Farrell, en una de las transformaciones más notables de su carrera, se adueña por completo del papel de Oswald Cobblepot. Su actuación, escondida bajo un impresionante maquillaje protésico, es un ejemplo de cómo personificar la ambición y la vulnerabilidad. Farrell no solo se mueve y habla como el Pingüino, sino que habita el personaje, logrando transmitir con su mirada y su lenguaje corporal toda una historia de dolor y desprecio que lo ha convertido en lo que es. Su interpretación es el corazón de la serie y es fácil ver por qué ha sido reconocido con nominaciones a prestigiosos premios como el Emmy al Mejor Actor.

Junto a Farrell, el elenco de apoyo es muy sólido. Cristin Milioti («How I met your mother») interpreta a Sofia Falcone, la hija de Carmine, con una actuación que logra un buen balance entre frialdad y dolor. Su rivalidad con Oz es lo que impulsa gran parte de la trama, y la conexión entre ambos actores es evidente. Otros miembros del reparto, como Clancy Brown y Michael Kelly, añaden profundidad al mundo del crimen.
«The Penguin» es una serie que sabe lo que es y lo que quiere ser: un drama criminal de gran calidad. Su éxito con la crítica y el público, sumado a su reciente victoria en los premios Emmy (con un total de 9 estatuillas ganadas), es un claro reconocimiento a la excelencia en la dirección, el guion y, sobre todo, a la formidable actuación de sus protagonistas.

