Ya llegó a las salas de cine “Engendro” (“Nightborn”), la nueva película de la cineasta finlandesa Hanna Bergholm (“Cría siniestra”). Protagonizada por Seidi Haarla y Rupert Grint, la cinta se posiciona como una propuesta de terror psicológico y drama con toques de folk horror, sumergiéndose en las capas más oscuras de la maternidad, el aislamiento y la mitología finlandesa.
Una pareja decide retirarse a una aislada cabaña en medio de los densos bosques de Finlandia para iniciar su proceso de formar familia y posteriormente criar a su hijo recién nacido. Sin embargo, lo que debió ser un refugio de paz se transforma rápidamente en una pesadilla claustrofóbica; a medida que el comportamiento del bebé se vuelve perturbador y la naturaleza circundante parece manifestarse de formas extrañas, la madre se ve arrastrada a un espiral de paranoia, cansancio extremo y antiguas leyendas folclóricas que amenazan con destruir su vínculo maternal.

Primero una pequeña advertencia…
Si vas a ver “Engendro” esperando un terror convencional o comercial —con jumpscares recurrentes o imponentes figuras paranormales— te vas a decepcionar. El bebé no resulta aterrador desde lo visual ni desde lo físico y su presencia por sí sola no genera pavor. Sin embargo, no hace falta un gran ejercicio intelectual para empezar a encontrar las verdaderas virtudes de la nueva cinta de Hanna Bergholm.
Ahora vamos con lo bueno
Lo que mejor funciona en la película es la representación de las angustias inherentes a la maternidad, demostrando que solo basta un toque de exageración para convertir este proceso en algo escalofriante. Bergholm ofrece un certero retrato del constante sufrimiento de una madre que se enfrenta a la propia naturaleza y a las presiones sociales de lo que «debería» ser un vínculo puro entre recién nacido y progenitora.
En este contexto, Seidi Haarla entrega una actuación sobresaliente. La actriz finlandesa traspasa la pantalla transmitiendo el agobio y el deterioro emocional de una mujer cada vez más sobrepasada. El peso del filme recae sobre sus hombros en todo momento y responde de maravilla.

Otro acierto está en los guiños a la mitología finlandesa y cómo estos enriquecen la narración. La fuerte conexión con la naturaleza que caracteriza a este folclore le da el impulso necesario a la trama para encaminarse hacia un cierre efectivo. Además, el no perder tiempo en «explicar» en exceso este componente es un punto a favor, pues evita recargar la historia innecesariamente.
En fin, “Engendro” es una película ideal para quienes disfrutan del terror que busca explorar un componente dramático y psicológico. No está a la altura de grandes joyas contemporáneas de este estilo como “Midsommar” o “Haz que regrese”, pero creo que merece una oportunidad. Una pequeña recomendación, si quieres conocer los antecedentes de la directora antes de ir al cine, te sugerimos ver primero “Cría siniestra” en Netflix, su ópera prima.

