«Insidious» volvió con todo este 2026 a llenarnos de terror. Desde su debut en 2010, la saga ha explorado los rincones oscuros del Más Allá a través de las vivencias de la familia Lambert y de la icónica médium Elise Rainier (Lin Shaye). Tras el aparente cierre de su arco en «La puerta roja» (2023), donde los protagonistas finalmente lograron comprender y dominar la amenaza demoníaca, esta nueva entrega, «La noche del demonio: Están entre nosotros», plantea un escenario inquietante: ¿cómo enfrentar las fuerzas del plano astral sin sus protectores habituales?
¿De qué trata «Insidius: Están entre nosotros»?
«La noche del demonio: Están entre nosotros» trae de vuelta a Amelia Eve al género del terror —donde ya destacó en producciones como «La maldición de Bly Manor»— para asumir el rol protagónico como Gemma. Esta dentista y madre soltera ve cómo su tranquila vida se ve interrumpida por el acecho de espíritus y demonios que buscan manipular un poder espiritual que ella misma desconoce. Ante el peligro inminente, Gemma deberá descubrir cómo enfrentar esta amenaza antes de que sea demasiado tarde para ella y su familia.
Si nos enfocamos en guion y dirección, la película destaca por construir secuencias altamente claustrofóbicas que logran transmitir una angustia visceral al espectador. Más allá de los inevitables jumpscares —recurso habitual del género—, la obra apuesta por un terror pausado y atmosférico. Esta tensión sostenida recrea la angustiante sensación de una parálisis del sueño, atrapando a la audiencia en una atmósfera de impotencia y constante vulnerabilidad.

El nuevo equipo cazafantasmas
En cuanto a los nuevos personajes, la película introduce a un equipo de apoyo bastante reducido —compuesto por el novio de la protagonista y una tatuadora con facultades psíquicas—. Si bien sus aportes enriquecen la trama, la resolución de la historia vuelve a requerir la intervención de nuestra querida Elise, quien incluso en su forma espiritual resulta clave para encauzar la situación. Para los seguidores más fieles de la franquicia, esta aparición es un gran acierto, aunque deja con ganas de haber visto en pantalla por más tiempo al icónico personaje.
Un punto muy destacable es que el filme mantiene una fidelidad absoluta a la identidad de la saga: casi la mitad del metraje transcurre dentro del Más Allá. La producción logra un gran trabajo de ambientación en este plano astral, donde la niebla, las sombras y el constante acecho de entes logran sumergir al espectador en un estado de alerta permanente. Este equilibrio entre el mundo real y el reino espiritual respeta el ADN de la franquicia y garantiza la tensión que los fans esperan.

En conclusión, «La noche del demonio: Están entre nosotros» deja la puerta abierta para expandir su universo. Aunque la fórmula no arriesga demasiado, la película cumple con las expectativas. Aunque la primera entrega seguirá siendo el estándar insuperable, esta nueva producción es una cita obligada para los fanáticos de la saga y una sólida adición que prueba que el Más Allá todavía tiene muchos secretos oscuros por revelar.

