La cartelera de octubre suele llenarse de posesiones, asesinos implacables y atmósferas opresivas, pero la spooky season también tiene espacio para bajar las revoluciones y disfrutar en familia. No todo en esta época tiene que ser terror extremo para pasarlo súper bien. “Escuela de monstruos” (“Monster Mia”) llega justamente para abrir ese abanico, ofreciendo una aventura ligera que abraza todo el espíritu de Halloween y demuestra que el género se puede celebrar sin importar la edad que tengas.
La historia nos pone en los zapatos de Mia, una joven recién expulsada que termina matriculándose en la particular Academia Rotwood junto a Quentin, su rata mascota. El gran detalle aquí es que ella es la única estudiante humana caminando por pasillos repletos de criaturas sobrenaturales. Como si encajar en una escuela nueva no fuera suficiente problema, el director del lugar esconde un profundo desprecio por la humanidad, lo que obligará a nuestra protagonista a dejar de lado las diferencias y armar un equipo bastante atípico con sus compañeros monstruosos para arruinar sus planes.

Sencilla y sumamente encantadora
Está claro que “Escuela de monstruos” no busca presentarnos giros de guion inesperados. De hecho, su fórmula narrativa será fácilmente descifrada por cualquier espectador adulto a los pocos minutos de metraje. Sin embargo, esto no juega en su contra ni la hace menos disfrutable. La película asume su naturaleza sencilla y la convierte en su mayor fortaleza, entregando un relato honesto que resulta sumamente encantador de principio a fin.
Un mensaje de resiliencia y liderazgo femenino
Más allá de ser una excelente puerta de entrada para que los más pequeños de la casa disfruten de la spooky season sin pesadillas, lo mejor de esta cinta radica en su hermoso mensaje de fondo. La historia nos habla constantemente sobre la resiliencia y la importancia de ser fieles a quienes somos. Te deja esa sensación cálida de que es totalmente posible convivir sanamente abrazando nuestras diferencias, y de que, sin importar quién seas, tienes el poder de hacer algo para mejorar las cosas a tu alrededor.

Y este último punto adquiere muchísima más fuerza al recaer sobre los hombros de Mia. Que sea una niña quien toma las riendas del conflicto y lidera a este grupo atípico no es un detalle al azar, especialmente si consideramos que la emergencia de los liderazgos femeninos suele verse ahogada o minimizada durante la etapa de la infancia. Verla empoderarse y alzar la voz le otorga un peso extra a la película que se agradece bastante.
En resumidas cuentas, “Escuela de monstruos” termina siendo una cinta que cumple con creces su objetivo. Si estás buscando un excelente panorama para disfrutar en familia durante este fin de semana, no lo pienses demasiado. Es una opción ideal para sentarse frente a la pantalla con los más pequeños, abrazar el espíritu de Halloween sin pasar malos ratos y disfrutar de una historia que, detrás de su sencillez, esconde un corazón enorme.

