En todos los cines del país se escucha fuerte y claro la voz de Julia, personaje de «La Ola», quien a través de cantos y bailes nos cuenta su lamentable experiencia de abuso y todo el revuelo social posterior, tanto el apoyo como las recrimininaciones. Quien da vida a Julia es la joven actriz Daniela López, a quien invitamos una soleada tarde de agosto a conversar sobre su rol en la película y todo el proceso creativo de este musical inspirado en el mayo feminista.
«La Ola», mirando el feminismo desde la música
La decisión de abordar la potente historia de «La Ola» a través del lenguaje del musical es, sin duda, la apuesta más audaz del cineasta Sebastián Lelio. En un país como Chile, donde el género musical no es particularmente común en el cine, esta elección representó una maniobra que generó tanto entusiasmo como escepticismo.
En cualquier caso, esta elección estética convirtió a la película en un punto de referencia obligado en la conversación cinematográfica, demostrando que el cine chileno sigue buscando formas de narrar su realidad de manera original y provocadora.

Cuando supiste que este musical iba a retratar el mayo feminista, ¿qué te pareció esta mezcla?¿Fue una decisión extraña para ti?
Cuando escuche la idea de musical y feminismo no me pareció tan descabellado, porque cuando yo iba a las marcha había mucho canto y baile, esa energía super vibrante de las batucadas, por ejemplo. También como una persona de teatro, no me pareció extraño porque con el arte, una imagen, un canto o un baile puede llegar mucho mas fuerte que las palabras. Además, estaba el antecedente de Las Tesis, quienes con una canción y baile recorrieron el mundo.
¿Cómo te enfrentaste por primera vez a las canciones de «La Ola»?
Fue súper heavy leer un musical, leer las letras de canciones sin saber las melodías. La película es muy intensa y en el guion no se logra entender la magnitud, entonces me acuerdo que lo tuve que leer más de una vez para entender porqué el musical se volvía tan fantasioso y loco en un momento.
Luego, en las primeras lecturas de guion, a medida que ibamos leyendo, Sebastián nos iba mostrando las maquetas de las canciones y era genial, porque canción tras canción propone un lenguaje musical. No podíamos hacer un musical sobre feminismo latino con canciones tipo Broadway. En ese sentido, «Funa» es como súper rítmica, al igual de como lo sería en una marcha, entonces me gusta que propone un lenguaje ad hoc al contexto.
Desde tu experiencia, ¿cómo crees que retrató Sebastián Lelio el movimiento feminista, tanto en el proceso creativo como en el rodaje?
Él desde el principio no llegó con respuestas, llegó con preguntas. Habían hartas conversaciones con el equipo y un constante diálogo. Le interaba mucho saber cómo era nuestra vida siendo mujeres, cómo es la sociedad con nosotras, etc. Aparte, él trambién trabajó con muchas mujeres, o sea escribió la película con tres mujeres que son increíbles artistas, y en las canciones también. Entonces, fue un proceso bastante colectivo, donde no se impuso una forma de ver el feminismo y de hablar estos temas, porque son complejos y cada una puede tener una visión y experiencia muy diferente.

Un debut con bombos y platillos
Para Daniela López, «La Ola» fue su primera actuación en cine, por ende un desafío enorme. Sobre todo, si además consideramos que quien dirigía la película era el mismísimo ganador de un Óscar por «Una Mujer Fantástica» y que el guion contemplaba grandes números musicales. Sin embargo, su actuación es uno de los elementos más destacados por la crítica, demostrando que la elección de ella para interpretar a Julia fue un completo acierto.
Dentro de su preparación, la actriz señala que comenzó viendo todas las películas dirigidas por Lelio, con el fin de analizar su forma de retratar a los personajes femeninos. Esa mirada sensible del director y la actuación sutil pero poderosa de actrices como Daniela Vega o Rachel McAdams, fueron el puntapié perfecto para iniciar el viaje de interpretar a Julia.
¿Cómo te preparaste para enfrentar el papel de Julia?
A pesar de que en el mayo feminista yo no era universitaria, el despertar del movimiento ocurrió en todos lados, después vinieron Las Tesis en el estallido también, entonces el tema del abuso es algo de lo que siempre he sido consciente. Sin embargo, para interiorizarme más, vi varios documentales sobre la temática. En particular, hay uno que me marcó mucho que habla del caso de La Manada en España. Quien sufrió el abuso es representada por una actriz, pero ella entregó su testimonio al documental, donde habla de lo fuerte que fue que se levantara todo un país a marchar por su caso, algo muy similar a lo que le pasa a Julia en su universidad.
Además me sirvió para ver el tema de cómo la sociedad cree que debe ser una víctima, pues si te ve alegre, por ejemplo, señalan de inmediato que entonces no fuiste abusada.
El cine como retrato y debate
Al hablar con Daniela sobre cómo «La Ola» retrata el abuso sexual, ella destaca ampliamente la elección del caso y el contexto que lo envuelve. Una narración que, en palabras de la actriz, «no muestra abusadores que aparecen de la nada en la calle con un saco», sino que deja en evidencia que el abusador puede ser tu amigo, puede ser en una situación en dónde había consentimiento y luego ya no, e incluso se puede dar dentro de relaciones estables. Una visión interesante que refleja todas las dudas y culpas de ese «espacio gris» del abuso, el cual constantemente recibe cuestionamientos e incredulidad por parte de la sociedad más conservadora.
No obstante, hay quienes ponen en debate las escenas de «La Ola» en donde la sátira predomina, al considerar que podría ser un tanto irrespetuoso retratar de esa forma un tema tan delicado. Al respecto, la opinión de Daniela nos ayuda a vislumbrar cuál podría ser el sentido de esta elección, el cual más que ser una burla, es un retrato de nuestra sociedad.
¿Cómo crees que el lado de humor e ironía puede congeniar con el mensaje central de la película?
Creo que le da mucha chispeza a la película, porque siento que es una radiografía de la sociedad cuando se habla de estos temas, y de las diferentes personas y opinones que existen. Entonces, como todo en la vida hay matices, hay rabia y pena, pero también hay mucho humor, siempre hay cosas y comentarios tan absurdos que llegan a dar risa. Entonces, abordarlo también desde el humor es como reirse de nosotros mismos, de esos momentos en que uno piensa «¿De verdad esta persona dijo eso?», por lo que a mi me fascina, creo que le da más vueltas y capas a la película.
¿Qué mensaje te gustaría entregar con la película a la sociedad y a las Julias de la vida real, quienes lamentablemente vivieron este tipo de abusos?
Con el mensaje que yo me quedó y que me gustaría transmitir es el de la escena final, donde está Julia con sus tres amigas, ya que después de todo lo que pasa queda la amistad y la sororidad, y creo que eso nunca va a dejar de existir. Siento que ese no es solo el final de la película, sino también el final de la vida, porque teniendo amigas, uno nunca va a estar sola.
Además, al ser una radiografía de la sociedad, la cual muestra como estamos hoy y como hemos estado, espero que la gente se haga preguntas, que reflexione, que lo hable, se sientan o no identificados, que remueva cosas y la gente se cuestione todo.

