Cuando se anuncia la versión live action de una película animada hay dos reacciones consecutivas. Inevitablemente nace la emoción por volver a ver en pantalla grande a personajes amados. Sin embargo, los numerosos intentos fallidos de Disney provocaron que ese sentir se eclipsara profundamente por un miedo al resultado. Existe terror de ver un nuevo Frankestein mal resucitado que intenta sobrevivir a punta de nostalgia. ¿Lo bueno? «Cómo entrenar a tu dragón» no es una nueva decepción para los fanáticos, al contrario, es todo lo que siempre esperamos.
La versión original de «Cómo entrenar a tu dragón» llegó a los cines el año 2010, con una adaptación libre de los libros homónimos de la autora Cressida Cowell. Con una animación 3D, Dreamworks Animation nos presentó a un pueblo vikingo de la Isla de Berk, quienes viven constántemente en lucha con dragones.
Rápidamente la cinta se convirtió en un éxito, gracias a la historia de amistad entre el joven Hipo y Chimuelo, un dragón furia nocturna. Una increíble conexión que nace desde la empatía y la comprensión del otro, y que te invita a ver la vida fuera de los márgenes establecidos.

¿Qué esperar del live action de «Cómo entrenar a tu dragón»?
Todo lo que Disney no hizo. La nueva entrega de «Cómo entrenar a tu dragón» no solo respetó la película animada, sino que retrató casi plano por plano la obra amada por los fanáticos. Desde la primera escena, el diálogo y las acciones están copiadas al pie del letra, provocando no solo pequeñas emociones, sino que una verdadera euforia en los espectadores.
Los hermosos parajes de Irlanda del Norte, el vestuario y la magnífica creación de los dragones cumplieron todas las espectativas. Se mantuvo la cuota de humor inocente y las escenas de acción, mientras que la calidad actoral del elenco solo aportó mayor profundidad y emoción a las escenas; pero sin quitar la esencia de cada personaje.
De hecho, Mason Thames logra representar un Hipo carismático, igual de torpe y mal guerrero que en su versión animada, pero con el mismo nivel de valor y convicción en sus acciones.

Disney, no era tan difícil
Esta producción demuestra que no es necesario reformular todo un guion para entregar una adaptación que deje conforme a los espectadores. No es necesario dar un trasfondo nuevo a los personajes para lograr identificación con la audiencia, ni mucho menos entregarles un propósito completamente diferente a los personajes.
El encanto de «Cómo entrenar a tu dragón» live action es justamente ver la misma historia, pero más cercana, sentirla de carne y hueso (sí, sabemos que los dragones son CGI, pero se entiende el concepto). La magia es revivir una pieza icónica y abrirle paso en los cines nuevamente, logrando que la historia cautive, incluso, al público reacio a la animación, ese que cree que los «monitos» son solo para niños.
Sin decir más, aquí ya estamos esperando la secuela de este live action anunciada para el 2027. Por mientras, te invitamos a ver «Cómo entrenar a tu dragón» en cines y disfrutar de un vuelo inolvidable por la Isla de Berk.

