Ya falta poco el estreno de la nueva y esperada película del director francés Luc Besson, «Drácula». Esta reinvención de la clásica historia de Bram Stoker llegará a los cines de Chile el próximo 14 de agosto. El filme une el inconfundible estilo visual del aclamado cineasta con un reparto encabezado por Caleb Landry Jones (“¡Huye!”) en el papel principal de Drácula.
El casting además incluye al ganador del Oscar, Christoph Waltz (“Bastardos sin gloria”) y Matilda De Angelis (“Citadel: Diana”). Esta producción internacional, una colaboración entre Francia y Reino Unido, ofrece una mezcla de horror, romance y fantasía, apostando por una estética gótica moderna y efectos visuales impactantes.

Una historia de amor que trascendió la muerte
Para esta versión, el director se centra en la dimensión romántica de la novela, reinterpretando el mito del vampiro a través de una narrativa profundamente emocional, donde el amor es el tema principal. Recordemos que la historia sigue a un príncipe del siglo XV que, tras perder a su esposa, desafía a Dios y se convierte en vampiro. Siglos después, en el París de 1889, encuentra a una mujer que es el reflejo de su amada perdida, lo que desata una persecución que sellará su destino.
Luc Besson confiesa que su interés por la historia de Drácula surgió mientras trabajaba con Caleb Landry Jones en “Dogman”. Posteriormente decidió releer el libro, lo que reforzó su deseo de hacer la película. Para Besson, el libro es una historia de amor: «la de un hombre que es capaz de esperar 400 años para volver a ver a la única mujer que ha amado».

El director también explica su enfoque del personaje, señalando que lo imaginó como un líder nato y un esteta, un «dandy» en lugar de un monstruo con superpoderes. Besson destaca que prefirió centrarse en el lado artístico y romántico del personaje que en su oscuridad.
Sumado a todo lo anterior, el film cuenta además con una banda sonora compuesta por Danny Elfman, el hombre detrás de la música de películas como “El cadáver de la novia” y “El joven manos de tijera”. “Drácula” de Luc Besson se suma a la nueva ola de adaptaciones del terror romántico, al nivel de producciones recientes como «Nosferatu» (2024) y «Crimson Peak» (2015).

